Eymi, Sin título
Eymi, Sin título

Un río de gemas preciosas ORIENTE / Alma Camelia

Tu cuerpo en resistencia 
Y tus ojos, la tristeza
Me licuan y confrontan
Los nudos en tu espalda

No es una pregunta
Fácil de responder… 

—Luisa Almaguer

Un mapa escrito sobre la breve historia de cuatro seres multidimensionales: Jou, Don Anahí, Eymi, y María, originarixs de Querétaro, Puebla, Hidalgo y Veracruz, con búsquedas fotográficas y cinematográficas disidentes. 

Desde una perspectiva plural, pero también necia —o, mejor dicho, insistente—, decidí hacer un ejercicio de hallazgo de prácticas artísticas que abordaran desde la imagen, fija y en movimiento, temáticas diversas. Sin embargo me encontré con la falta de representación de lesbianas, mujeres bisexuales o artistas trans masculinos en estos estados del país. No porque no existan, sino porque cartografiar desde esta perspectiva es un ejercicio que demanda una cantidad especial de intimidad, calidez y confianza mutua para compartir los procesos desde los cuales se sostienen las prácticas artísticas. Por otro lado, si bien se nos convocó a trazar una cartografía desde la imagen, a mí me interesó más ubicar al centro a las personas que construyen tales imágenes. Sin perspectiva disidente, no podía sentirme apelada a reunir estos relatos. 

Esta búsqueda resultó compleja, con dificultades que solo se sorteaban preguntando de voz en voz, a amigas, curadoras, compañerxs que hacen foto o que conocen a alguien de la comunidad LGBTIQ de estas latitudes. Un pregunta difícil, incómoda, específica, categórica. No me interesaba la búsqueda de perfiles, sino la pauta para conversar desde lo que ahora es un lugar otro, pero que quizás un día sea el lugar del nosotrxs, y no el de la otredad. Entonces tal vez podamos dejar de lado la tematización de la identidad para concentrarnos en las preguntas que nos convocan como colectivo más amplio. Sin embargo, hasta no encontrar una esfera pública en la cual poder pronunciar nuestros deseos sin que sean cuestionados, seguiremos hablando de nuestra vida como un problema. Pero ¿para quién sería una problema? No quisiera que este aporte se considere una cuota, ni una excepción. Fue un ejercicio difícil porque fue complicado sostener la búsqueda de artistas disidentes, principalmente lesbianas, desde el punto de partida que elegí: la vulnerabilidad. 

Comparto este mapa escrito desde un lugar personal, como morra lesbiana que nació en el Estado de México, sin arraigo y que se siente, cada vez más, contradecida por los términos categóricos.  

Quería saber cuál es el presente de lxs artistas a quienes entrevisté y por ello les hice cinco preguntas. Primero quise saber quiénes son, con la posibilidad de describirse libremente. Después indagué sobre su práctica. Al final, formulé la pregunta de los procesos y materiales con los que trabajan o abordan sus relatos. ¿Cómo leer el mapa de una persona? ¿Cuáles serían sus medidas o planos si no partimos de la geografía, género o preferencia sexual?

Este mapeo sólo representa tres dimensiones: la personal, la artística, y la identitaria. Sin embargo, este ejercicio es una invitación para adentrarse en las capas territoriales, conflictos atravesados, travesías biográficas de cada unx de ellxs. Espero que este sea el comienzo de una cartografía expandida que nos permita compartir los procesos no desde una visión de cuota, sino desde una pluralidad de voces imaginativas, de procesos de sensibilidad otra.

Este es mi pequeño regalo para lxs lectorxs.

Jou 
Querétaro

Mi nombre es Jou Reyes de la Cuesta y soy un cineasta trans apasionado del arte. Nací en el Estado de México en 2003, y viví en Querétaro hasta 2021, cuando me mudé a Puebla para estudiar Cinematografía en CINEMA. De pequeño dibujaba muchísimo y escuchaba todo tipo de música. Pero durante la pandemia, tras comprar mi primera cámara, encontré mi verdadera pasión: el mundo audiovisual. En el cine encontré donde desenvolver todas mis habilidades artísticas, pero sobre todo, fue donde me vi representado por primera vez. 

En mi filmografía busco contar historias íntimas que exploran temas de identidad y alienación. Hasta el momento he abordado la sexualidad y la salud mental a través de las infancias, y espero pronto hacerlo también con adolescentes. Como realizador, yo considero que tienes que hablar desde ti, desde lo que a ti te atraviesa y lo que a ti te afecta como persona. En mi caso, como cineasta trans me es inevitable abordar la temática queer en mi obra, y lo hago con orgullo y reconociendo el privilegio que he tenido para transicionar y para encabezar producciones con personas tan dispuestas y tan talentosas.

Mi proceso varía de proyecto a proyecto, a veces nace de una rabia, de un sueño o de un recuerdo lejano. A partir de esa idea es que comienzo el proceso de desarrollo: hago moodboards en Pinterest, playlists en Spotify, dibujo a los personajes, investigo películas con temas similares, y sobre todo observo y comienzo mi proceso de escritura. También busco feedback de amigos cercanos y reescribo hasta tener la versión «final» del guion. Comienzo el proceso de casting y armado de crew, y es en este momento en que cualquier sugerencia de los colegas o de los actores es bienvenida. Durante la preproducción (ya formalmente como director) trabajo muy de cerca con cada actor para que ellos mismos encuentren la voz y la corporalidad de su personaje. Me gusta trabajar muy de cerca con diseño de producción y fotografía para construir una atmósfera altamente simbólica. Luego viene la montaña rusa de emociones y de situaciones totalmente imprevistas que surgen en rodaje.

Este año termino la postproducción de mi último cortometraje llamado «JuliO» junto a mis colegas de Stelar, y termino de escribir un documental llamado “Los dos Fridos” que coquetea con la ficción y que busca contar la historia de dos hermanos a través de animación 2D y material de archivo. Y también estoy desarrollando un libro que me emociona muchísimo, que integra fotografías y poemas propios sobre la depresión.

Jou, Detrás de cámaras
Jou, Detrás de cámaras

Don Anahí 
Puebla

Soy Don Anahí, poblana lesbiana de género fluido y clase social baja trabajadora. Soy realizadora audiovisual, hago cine experimental y guerrillero.

Para mí el lesbianismo tiene mucho que ver con, como lo decía Monique Wittig, que las lesbianas no somos mujeres. Desde ahí me enuncio como una persona de género fluido porque no siempre me siento identificada con el ser mujer cis y muchas veces me he identificado con ser hombre. La identidad es algo que está en constante transformación, como pasa con la vida y con el pensamiento. Entiendo que también hay muchas lesbianas que sí se enuncian como mujeres cis, o como mujeres trans; no hay una regla de como debe ser una lesbiana. No es solo una identidad o una preferencia sexual, sino también puede ser un manifiesto político. En ese sentido, el lesbianismo para mí es lo más importante en toda mi obra. Por enunciarme como lesbiana he sufrido las más grandes discriminaciones. En México existe el capital erótico y cuando te leen como una persona no cogible, se produce en automático un juicio de discriminación. Me enuncio lesbiana porque siempre me sentí enamorada de otras mujeres; no recuerdo jamás tener un enamoramiento hacia un vato cis. Para mí ser lesbiana representa mi deseo hacia cuerpos que no son leídos como heteronormativos, es mi lucha social, es algo que no puedo definir en palabras, y por eso creo.

Mi obra se basa en hablar de nuestros derechos, de hablar sobre las violencias que vivimos, de hablar sobre cómo el cine nos quiere narrar, o las obras de arte nos quieren decir cómo tenemos que sentir, cómo debe de ser nuestro deseo, cómo tenemos que vivir. Desde ese hartazgo es desde donde yo hago mi cine pobre, para expresar lo que siento y quién soy; para desplazar esas etiquetas y estereotipos que las mega corporaciones han dejado ya insertadas en el inconsciente colectivo.

Don Anahí, Por si morimos mañana, quiero que sepas
Don Anahí, Por si morimos mañana, quiero que sepas

Eymi 
Hidalgo 

Mi nombre es Eymi Rosado, nací y he vivido la mayor parte de mi vida en Pachuca, Hidalgo. Me dedico a la fotografía y a la  producción audiovisual.

Me interesa la recolección de lo abstracto con el fin de construir un entendimiento profundo de mi entorno. A través de la fotografía evoco sensaciones que reflejan una visión de la infancia, en una búsqueda personal del sentido del ser. Desde interpretaciones metafísicas hasta referencias pictóricas, indago en mis inquietudes con el propósito de revelarme como un individuo en constante cambio, buscando en este proceso una acción creadora.

A lo largo de mi trayectoria, me he cuestionado más de una vez mi propia existencia y su significado en el contexto social que me rodea. Esto me ha llevado a tratar temas como el género y la identidad. Aunque no constituyen el eje central de mi obra, sí son componentes importantes que contribuyen a mi comprensión. Además, reflexiono que, aunque en mi obra parezca que hablo «del otro», en realidad siempre termina siendo un reflejo autorreferencial de mí como una mujer creadora.

Aprendí a hacer fotografía caminando en las calles de Pachuca, una ciudad que se disfruta a pie. Dicen que en Pachuca a veces tienes las cuatro estaciones del año en un día. El clima es voluble y la luz cambia constantemente. Creo que así surgió mi preferencia por trabajar con luz natural.

Me gusta mucho escribir las ideas que tengo en el momento que van surgiendo, y para eso utilizo una libreta que siempre me acompaña. En la producción de la obra todo aterriza y dependerá de lo que quiera abordar pensar el “cómo” abordarlo. También tomo en cuenta los medios con los que cuento para hacer cada proyecto, así como el tiempo que necesito para hacerlo y si va a ser de corto o de largo aliento. Como ya dije, prefiero documentar y trabajar con luz natural, estar ahí sin intervenir ni dirigir, dejar que las cosas que tengan que pasar, pasen… Sin embargo, también he realizado producciones en las que manejo esquemas de iluminación específicas, planificación y dirección de escena; en esos casos tener el control es importante aunque siempre dejo espacio para las sorpresas.

Continúo trabajando en un proyecto documental personal de largo aliento y que me gustaría que culmine en un libro.

Mi nombre completo es Eymi Bethsaida Hernandez Rosado y como fotógrafa puede ser solo Eymi Rosado

Eymi, Clozzet
Eymi, Clozzet

María
Veracruz 

Me llamo María Lara Lecuona, pero mi nombre cambia a la par de las reflexiones sobre el yo. Tengo 36 años, y me he mudado más de 30 veces; he aprendido a jugar con la incertidumbre y el tdah. Soy de un pueblo de Veracruz llamado Banderilla, en donde aprendí a reconocer los diferentes tipos de orugas que causan ponzoña y fiebre: chuchunian, palomilla, purillo. Mi mamá me enseñó que moliendo tres yerbas diferentes se cura la irritación. Pasé parte de mi niñez haciendo pasteles de flores de orquídeas y lodo en el patio del jardín botánico de mi abuela. La muerte me ha mirado a los ojos en más de una ocasión; el duelo habita mis preguntas y respuestas. 

  Mi quehacer como artista radica en explorar diferentes formatos y técnicas; la fotografía fue mi primer encuentro con las reflexiones plásticas, más adelante el cine documental y ahora también el cine de ficción, la poesía, la ilustración y el diseño sonoro. Exploro la creación desde el juego y la curiosidad. Me enfoco en el descubrimiento del sentimiento, la emoción, el placer y el gozo; me fascina la idea de utilizar la narrativa de cada técnica para nombrar lo que las palabras no permiten. 

Soy lesbiana, cuir y neurodivergente, desde ahí creo y comparto, esperando crear espacios de paz para quienes crean a mi lado. Trabajo con mujeres y disidencias, no por casualidad sino como una búsqueda permanente. En 2023 tomé la decisión de reconocer mi lenchitud, y desde entonces habitar como disidencia la ciudad de Xalapa me ha permitido encontrarme con otras bellezas liminales, habitantes del inframundo y rarezas abisales. Este encuentro con gente disidente ha dado como resultado que la mayoría de lxs protagonistas en mi arte sean personas queer, de quienes busco interpretar su belleza, libertad y poder a través de los píxeles. 

Haber pasado momentos de mi niñez, adolescencia y juventud en el jardín botánico de mi abuela, haber crecido en la casa de mi madre rodeada de plantas, árboles y bichos me acercó a los reinos biológicos. Estudiar y trabajar en la capital de Veracruz me acercó a diferentes formas de captar las expresiones artísticas, así como me motivó a buscar formas de exponer aquello que siento, dudo, percibo, pienso. La relación humana-tierra-agua-astros-hojas-bichos acompaña mis narraciones porque es lo que me configura desde mi núcleo.

Al ser una neurodivergencia, tardé 33 años en poder escuchar a mi cuerpa, dejé de caminar en automático y empecé a describir en texto, audio, video, dibujo e imagen aquello que sentía. Creo a partir de una emoción o sensación. Empiezo con la percepción, me acuesto y miro el techo de mi cuarto, reflexiono sobre en dónde siento físicamente lo que esté sucediendo, lo descubro, busco la metáfora universal o local que me permita que mi sentir sea recibido por lx otrx. Entonces, como una gota de agua sobre la tinta fijada en una servilleta, la metáfora me inunda y me cuenta cómo puedo llevarla al exterior. 

Este 2025 inicié con el proyecto de El tarot según su Alteza Sirenísima (uno de mis tantos nombres y arrobas), una serie de fotografías y arte digital en donde los arcanos mayores son protagonizados por las personas que me inspiran y que habitan el planeta con dudas y amor. Esta serie será impresa en gran formato y expuesta en diciembre de este año.

María, II La Sacerdotisa
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María, VI Las amantes
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