Claudia Platt
Claudia Platt

Cartografía NORTE / Gabriel Boils

La búsqueda por abarcar la anchura diversa del Norte Mexicano, desde su producción fotográfica, me llevó a pensar en cómo los hechos físicos e históricos se van entrecruzando hasta formar líneas imaginarias que delimitan formaciones geológicas y ecosistemas en nuestro planeta. Durante la segunda mitad del siglo pasado, Aridoamérica sirvió para designar la súper región ecológica y cultural que abarcaba desde el Norte de México hasta el sudoeste de Estados Unidos. En la revisión de este concepto, definido por la relación entre naturaleza y cultura, me pareció pertinente considerar la relevancia que la topografía y el clima han tenido en la conformación de las sociedades humanas, frente al inminente reto que la crisis climática global plantea actualmente para nuestra especie.

En los estados de la franja más septentrional de nuestro país, aunque el clima no es exclusivamente árido y existen espacios de exuberancia natural, las temperaturas son extremas, las distancias son largas y las personas más escasas: habitar este territorio, sumando las hostilidades que han complicado las relaciones fronterizas en los últimos años, implica resistencia. El paisaje es una mirada sobre el entorno natural que se hace desde un punto de vista mediado por la cultura de quién observa. Es bajo este entendido que a continuación se presentan seis diferentes miradas que reflexionan y exploran el entorno natural de una parte considerable del Norte Mexicano a través de la fotografía.

El proyecto Sobre la marcha, de Jorge Antonio Fuentes (Ciudad Victoria, Tamaulipas, 1987), reinterpreta visualmente la ruta que siguió el personaje Sal Paradise por el territorio tamaulipeco con rumbo a la Ciudad de México, como se narra en la novela En el camino, de Jack Kerouak. Bajo la mirada de Jorge, este libro publicado en 1957 se convierte en un mapa sensorial que le da agencia para redimensionar tanto su trabajo como su sentido de pertenencia. El proceso de redescubrir lugares en un entorno conocido a través de otra mirada —una extemporánea, extranjera y ficcionalizada— le abrió un camino de posibilidades en el que, al igual que los protagonistas de la novela, Jorge se desplaza entre recuerdos, deseos, postulados de vida e indagaciones artísticas con los que elabora una geografía afectiva. Su búsqueda, más que la ilustración de esa ruta previamente trazada, es el retrato de un lugar pero, sobre todo, es la reconstrucción de sí mismo para reconciliarse con su lugar natal. 

Jorge Antonio Fuentes, Sobre la marcha
Jorge Antonio Fuentes, Sobre la marcha

El interés de Alejandro Cossío (Los Mochis, Sinaloa, 1973) por explorar atmósferas nocturnas encuentra en los parajes más despoblados de Baja California la sospecha de una presencia que sólo puede explicarse a través de la ciencia ficción. Los diversos ecosistemas, afortunadamente poco explotados, de esta región aislada permiten apreciar todavía esa otra distancia, la que es vertical y que nos pone en perspectiva con relación a los cuerpos celestes observables a simple vista desde la superficie de nuestro planeta. En este lugar, en donde el tiempo humano parece estar suspendido y el tiempo largo del cosmos se evidencia más pertinente, el paisaje es intervenido por la manifestación de una luz extraña, evidentemente ajena. Estación Júpiter, proyecto al cual pertenecen las imágenes aquí presentadas, es la construcción de una ficción en la cual Alejandro ve, en la luz que viaja atravesando el tiempo y el espacio, la posibilidad de conexión entre la vida en nuestro planeta y otras conciencias.

Alejandro Cossío, Estación Júpiter
Alejandro Cossío, Estación Júpiter

La labor fotográfica de Alfredo Martínez Fernández (Ciudad de México, 1972) se ha dado a conocer a través del fotorreportaje y la fotografía editorial. Sin embargo, en paralelo ha desarrollado propuestas desde las artes plásticas que proponen una síntesis más formal en la construcción de la imagen. En esta selección de fotografías se encuentran con armonía y destreza estas dos visiones: aquí índice y símbolo se saludan, y el paisaje oscila sutilmente entre registro y abstracción.  Punta Lobos es una playa de mar profundo y oleaje caprichoso ubicada en la costa abierta del océano pacífico, cerca de Todos Santos. Además de la tonalidad dorada de su arena y el turquesa de sus aguas, su topografía particular hace que las olas rompan muy cerca de la orilla, produciendo formas curvas que, al adentrarse en la playa, van trazando figuras con la espuma. Desde una perspectiva completamente cenital, Alfredo registra este fenómeno característico que dibuja el viento sobre la extensa ribera. El contacto entre sólido y líquido se presenta con otra luz en la entrada al mar de las rugosas laderas volcánicas de la Isla San Benedicto, que forma parte del Archipiélago de Revillagigedo, el conjunto más alejado del territorio Mexicano.

Alfredo Martínez Fernández, Archipiélago de Revillagigedo
Alfredo Martínez Fernández, Archipiélago de Revillagigedo

En el trabajo fotográfico de Nydia Lilian (Monterrey, Nuevo León, 1985), la distancia es uno de los temas principales. En sus vistas aéreas de la Sierra Madre Oriental se despliega una palpable tensión entre familiaridad y extrañeza. Aunque el registro inicial de este mapeo topográfico fue hecho desde la ventana de un avión de pasajeros (posición desde la que podemos identificarnos como espectadores), ciertas imágenes de la misma serie nos remiten a la vigilancia satelital o a las fotografías de la superficie de otros planetas que se han hecho con sondas espaciales. Las imágenes que Lilian construye representan panoramas futuristas, en cuya grandeza épica se reconcilian sentimientos y ansiedades existenciales frente a la posibilidad de colapso que enfrenta la humanidad en la actualidad. Geological Pink Tales / Cuentos Geológicos Rosas, es la visión de un mundo postapocalíptico, en donde el virado de color (que normalmente asociamos a técnicas fotográficas antiguas) en este caso nos coloca en la delantera silenciosa de un futuro incierto.

Nydia Lilian, Cuentos Geológicos Rosas
Nydia Lilian, Cuentos Geológicos Rosas

En 2007 y a través de la fotografía, Claudia Platt (Hermosillo, Sonora, 1967) inicia una amistad con un grupo de mujeres jóvenes Comca’ac, relación que se ha mantenido por más de una década. Cuarenta kilómetros al norte de la Isla del Tiburón, en la costa de Sonora, se localiza el ejido pesquero Desemboque de Seris. Para este grupo originario que ha habitado la zona desde hace miles de años, su entorno natural es esencial; es imposible abarcar aquí todo lo que el mar y el desierto les significan. En Claudia encontraron por primera vez a una persona que no buscaba retratarlas con el maquillaje y vestimenta tradicional (que solamente se usa en ocasiones importantes). A ellas les gusta mucho tomarse fotos con sus teléfonos y ponen especial atención en su arreglo personal y apariencia. La llegada del internet satelital y los celulares nutrió la curiosidad que como todas las juventudes tienen por la moda y cultura de otros lugares, pero también les dio una perspectiva en torno a la construcción de las imágenes que las representan. En estos retratos ambientales, el entorno se entreteje con la vida de sus protagonistas. Invariablemente, en algún momento de cada visita, llevaban a Claudia a alguno de sus lugares favoritos para tomarse fotografías. Leer estas imágenes es encontrar que están cargadas de subjetividad; lo que documentan es la complicidad, el afecto y la confianza que implica la amistad. Son fotografías que están estructuradas a través de la otredad y en reconocimiento del poder del otrx.

Claudia Platt
Claudia Platt

En las fotografías de Alfredo Esparza (Torreón, Coahuila, 1980) el paisaje se aborda como una experiencia situada, en donde se entrecruzan problemáticas medioambientales y políticas, relativas a la administración y uso del territorio. A lo largo de una década de expediciones, Alfredo ha hecho un sistemático mapeo de diversas intervenciones humanas que atraviesan el ecosistema semidesértico del norte-centro del país. En sus registros se despliega un amplio rango de estrategias y procesos artísticos, desde el mero gesto de señalar hasta la construcción de una escena. Sin embargo, en todo el nutrido y diverso conjunto que constituye el proyecto Vacío y permanencia fluye una sólida coherencia visual resultado del encuadre y distancia en cada toma, pero sobre todo por la constante presencia de una luz brillante, acalorada y dura. En estas fotografías armoniosamente formales, se manifiesta también una tensión de la que no es posible escapar: las diversas problemáticas sociales que subyacen en los asentamientos, parajes y caminos de esta región. Aquí se muestra una breve selección de imágenes pertenecientes a dos series de este proyecto. En La entraña, se registran sitios de extracción de recursos minerales en los cuales se evidencia cómo la explotación voraz ha transformado el paisaje. A pie de carretera sugiere otro tipo de violencia: pedazos de carrocerías encontrados al borde de la carretera son acomodados en una presentación que resulta al mismo tiempo escultura y evidencia de un accidente. En estas intervenciones de sitio la yuxtaposición entre objeto y lugar subraya los riesgos implícitos al transitar este territorio.

Alfredo Esparza, Vacío y permanencia, Puerta
Alfredo Esparza, Vacío y permanencia, Puerta
Alfredo Esparza, Vacío y permanencia, Zona de sacrificio de plomo y arsénico
Alfredo Esparza, Vacío y permanencia, Zona de sacrificio de plomo y arsénico